17 de diciembre, 2009
Salimos a media mañana en dirección a la avenida Koessler para conectar con la ruta 234. Después de pasar las instalaciones del ACA, en la segunda rotonda tomamos la ruta provincial 62 en dirección al Lago Lolog (de donde llega el agua que sale por las canillas de San Martín de los Andes).
Después de pasar lagos (LoLog, Curruhué Chico, Curruhué Grande, Laguna Verde, Epulafquen), cruzar ríos (Quilquihue, Curruhué, Ocoñi), atravesar un bosque de araucarias único en el sur de Neuquén, ver lava volcánica en El Escorial, intentamos llegar infructuosomente a unas termas que nos habían recomendado, pero por la condición del camino y la poca altura de nuestro auto (algo que hubiera sido mas fácil con una camioneta o 4×4), no pudimos atravesar un sector de tierra mojada y de huellas profundas hacia el final de una senda de montaña, ubicadas varios kilómetros después del Rio Ocoñi.
Habíamos visto una gran cantidad de cañas autóctonas en Hua Hum (Colihues, botánicamente conocidas como chusquea culeou, gramínea arbustiva perenne perteneciente a la subfamilia de los bambúes), pero este sector es aún más denso y se lo conoce como Colihual o matorral de colihués enmarañados.
Entramos a visitar las termas de Lahuen Co, pero como las visitas a las instalaciones no están permitidas cuando hay hospedados en el Spa, recogimos información sobre los servicios ofrecidos y emprendimos el regreso.
Reconozco que la travesía de hoy fue difícil. La aventura, inolvidable.
Itinerario:




